Poesías.

En esta sección, que iniciamos el 14 de febrero de 2015, se publicarán sucesivamente poesías de Garpal tanto de tipo intuista como de otro tipo.

Comenzamos con un Soneto de su mocedad.

SONETO A LA AMADA 

Aroma de azucena, blanco jazmín,

aurora de mañana, sol brillante,

estrella luciente, es mi amante…

hermosa de entre todas de mi jardín.

Suenen, suenen las trompetas y el clarín

a su paso real, con danza y cante.

Cambia tu rumbo, no andes errante,

que nada vale ni un real ni un florín.

Te espera, no abstrusa, sí conmovida.

Te quiere, te necesita, te añora,

y tú te vas, te marchas y tu vida…

Vete, no tardes. Síguela, ahora,

no tardes, ella nunca te olvida.

Y si la ves, verás que enamora.

I.J.G. (1975)

HADA (Quintilla)

Florecilla hecha rosa,

no marchita ni manchada,

sí limpia y olorosa.

¿Quién es? ¿Lo sabes? ¿Una cosa?

Búscala que es una hada.

A “Quico” mi canario (Cuarteto)

Silba Quico, canta tu cante grande,

no te acongojes; canta y con calma

que así alegras con tino al alma

y hazlo, eso sí, con gran alarde.

A mi amigo

Raro es, o al menos lo parece.

No es un cualquiera, ni nada corriente;

tiene algo… aunque no lo merece.

Fiel luchador, fuerte y potente.

Nadie como él…ni a nadie enamora,

pero ¡ay si lo hace!…qué valiente.

Bajeles marinos le gustan ahora

y a muchos de ellos los hace nacer

con audacia, tino y voz sonora.

A todas las osas las hace correr

y es que él también es un oso

y si no ¿qué otra cosa ha de ser…?

Ahí lo tienes, grande como un coloso

que pinta, que ríe y que nada promete.

¡Ay si lo hace! es espantoso…

Si alguien lo ve, corra que miedo mete.

I.J.G. (1975)

AZUL

Azul movido por el don mágico

de los mutables astros distanciales.

Rumor bravío, rugir de un rico

romper contra granos insustanciales.

Largas estelas que surcan lo azul,

que lo dibujan, que lo rompen, que van…

Naves que flotan, que bregan con lo azul.

Veleros que vuelan en lo azul, que van…

Aves blanquinegras y vagabundas

que airean sobre lo azul sigilosamente…

Peces que huyen bajo aguas profundas

sin rumbo, llevados por la corriente…

Azul potente que golpea roca,

que resquebraja los peñascos tibios.

Espuma brava que enviste… ¡Oh loca!

¡Azul, azul, lo azul…hechura de Dios!

I.J.G. (1978)

EL CABALLERO CON FE

¿Dónde está el caballero con fe?

¿Dónde su espíritu de fortaleza?

¡Dime, oh Señor!, ¿Dónde y quién le ve?

¿Dónde está…? ; que yo vea su realeza…,

que la cruz de su pecho me deslumbre,

que su ardor acabe con la tibieza.

Sola la ciudad bajo la herrumbre

anhelando su llegada de salvación…

Marcha caballero hacia la cumbre

que Dios estimará tu buena acción.

I.J.G. (1979)

EL OCASO DEL OTOÑO

Las hojas verdes se vuelven amarillas;

las amarillas marrones;

las marrones caen…

El viento se lleva las hojas marrones,

hace volar las amarillas,

zarandea las verdes.

El árbol está quieto,

sus ramas móviles, sus hojas cambian…

las hojas verdes  a amarillas,

las amarillas a marrones,

las marrones caen…

Caen las hojas una a una,

las marrones, las amarillas,

las verdes también caen…

Y el árbol se queda desnudo,

solo, mustio,

esperando una nueva primavera.

Garpal (1981)

TE ENVIDIO POETA

Te envidio poeta

porque tienes fe

porque has buscado

y encontrado el camino…

Te envidio poeta

porque tu vida tiene sentido

porque crees en el más allá…

De verdad que te envidio.

Tu vida es diferente,

tu vida es vida…

Te envidio poeta

porque eres tú mismo

porque sabes la verdad…

Te envidio poeta

porque ya no dudas,

porque has buscado

y encontrado el camino…

Te envidio poeta…

¿Por qué me envidias?

¡Tú también puedes ser poeta!

(Garpal 1983)

PASO A PASO

Paso a paso me pierdo en la búsqueda de la felicidad.

Avanzo y no la encuentro…

Paso a paso me pierdo sin encontrar lo que quiero.

¿Por dónde ir…?

Paso a paso me pierdo por la senda desconocida.

¿A dónde voy…?

Paso a paso me pierdo del ruido que me ensordece.,

Avanzo y voy escuchando…

Paso a paso me pierdo oyendo su Voz…

Garpal (1983)

EL RÍO TRANQUILO

Pasa el río tranquilo,

y yo, a su vera, le acompaño…

Miro sereno su curso y contemplo mi vida.

Le grito y me responde:

“Sigue caminando”.

“¿A dónde?” Le pregunto.

Y me dice silencioso:

“Continúa a mi lado”.

Pasa el río tranquilo,

y yo, a su vera, le acompaño…

Me canso de caminar y mi vida se agota.

Le miro y me responde:

“Sigue caminando”.

“¿Por dónde?” Le pregunto

Y me dice silencioso:

“Continúa a mi lado”.

Pasa el río tranquilo

y yo, a su vera, le acompaño.

Garpal (1983)

EN LA PARTIDA DE MI FRATERNAL EDUARDO

Ahora te has dormido

en el dulce despertar soñado…

Ya cerraste tus ojos en perpetua clausura,

abriéndolos en la mañana de esperanza.

Quedas tranquilo con la mano en el corazón.

Tu sueño es el premio a tu fidelidad,

el descanso sin descanso del atardecer.

Las fatigas han caído en el horizonte.

Deseabas contemplar el rostro siempre deseado

que ha trazado la senda de tu vida.

Dormido lo contemplas sin cansarte nunca.

¡Calla! No me digas nada…

En tu silencio aprendo el sentido de lo oculto,

la alegría de una vida sin destellos,

fugaz como un cometa enamorado y travieso

que prende una luz para hacer vislumbrar

un poquito de lo eterno, del amor…

La luna también se ha enamorado en tu noche.

Hasta tu cabeza pelada le resulta simpática

al reflejar los rayos del sol que te acaricia.

Otros astros, pequeños como tú,

vienen a cantar contigo al rayar el alba.

Miles de globitos blancos se elevan al cielo.

Son como almas mimadas en tus ratos de retiro.

¿Qué sabes de ellos? Ni siquiera te conocieron

y te estarán agradecidos siempre

cuando se unan a tu sueño en una nube blanca.

En tus manos has tenido a tu sueño.

Ahora ya no se escapará de ellas.

Lo cogerás fuertemente y soñarás

lo más hermoso que se puede soñar…

Te sumergirás más profundamente en él

y en la honda soledad beberás cálices

de miel y vino y dulce rodeado de corales

y peces abisales que al son de serafines

te cantan baladas como nanas de ensueño.

¿Quién comparará tu dicha?

El que sueñe contigo conocerá

el gozo de tu espíritu

para siempre en calma.

Ahora te has dormido

en el dulce despertar soñado…

Garpal (1984)

AMOR INVISIBLE

He mirado a tus ojos y he visto lo invisible…

Me han hablado en el silencio de tu boca

y me han dicho ¡muchas cosas que nadie oyó!

He acariciado tus cabellos y he sentido la suavidad del viento

que sopla hacia lo invisible.

Mis dedos han sido atados, prisioneros de tus rizos amorosos.

Me he entregado sin resistencia a tus brazos que me esposan…

Y robado mi corazón, sus latidos ya no repiten más que

amor, amor, amor…

He sido en ti transportado, arrobados mis sentidos sin sentir

y llevado al amoroso encuentro que todo lo enciende y consume

en el horno del Amor Invisible.

Garpal (1986)

La poesía siguiente está relacionada de forma intuitiva con el cuadro “Intuismo VI“:

LAS HOJAS DEL ÁRBOL VIEJO

Una hoja verde, verde

y de todos los colores

se desgaja del árbol de la vida,

un árbol mustio y añoso

que pierde sus más hermosos retoños.

Ya no cuenta el tiempo para ella

suspendida en la rama

y enfilada por el viento

hacia el cielo de azul infinito.

Había brotado madura por el sol

del mañana vespertino

y sus nervios llenos de savia buena

la adornaban con frescura.

Acariciada por las gotas del rocío,

reflejaba al árbol viejo,

como en un arco iris,

los amorosos destellos del sol de mediodía…

y el vetusto y achacoso

parecía erguirse lleno de luz y mocedad.

Tristes se quedan todas las hojas:

las verdes, las amarillas,

las marrones, las violetas…

cuando contemplan a su compañera

escaparse esposada por el viento silencioso.

Pero un hálito de esperanza y dulzura

las despliega sonrientes

hacia el horizonte crepuscular

mientras nuevos retoños

rejuvenecen al árbol viejo.

Garpal (1989)

La siguiente poesía la dedicó Garpal al poeta-cantante Leonard Cohen como canción y con la música de “Le partisan” (“La complainte du partisan”. Anna Marly, 1943)

(Fue cantada esporádicamente junto al cantante y compositor Roge Cabado)

“Amanece en el valle, /las sombras se evaporan,/

el sol saliendo está;/

de una casa parte un hombre/ para caminar…

CORO:

C’est un homme qui chemine/par des sentiers inconnus/

et il ne sait pas oú il va;/

il cherche une étoile a l’horizon/ qui le guidera…

Lleva a sus espaldas/ el paso de los años,/

los recuerdos de la vida,/

el pasado realizado/ que nunca se olvida…

Cruza solitario/ las montañas y los valles;/

sus piernas cansadas van…/

En el desierto sin fin/ quiere descansar…         (Coro)

Unas huellas en la arena/ que roturan un camino/

¿quién sabe a dónde irán?/

Son las huellas de un hombre/ que busca la verdad…

Lleva el recuerdo de sus padres,/ la esperanza entregada/

¿cuándo se realizará?/

¡Son muchos los pasos!/ Ya cansado está…

En una playa desierta,/ volteada por las olas,/

hay una morsa muerta/

¿Dónde está la esperanza?/ ¡Ay! Es incierta…

Va huyendo de un destino/ que le ciega en el camino/

Huye de una maldición…/

Siente en sus entrañas/ el desgarro del corazón.  (Coro)

En la tarde mira al cielo,/ las sombras se aproximan,/

el sol oculto está./

En el horizonte una estrella/ se encenderá…   

Dos caminos que se cruzan,/un encuentro inesperado,/

dos ojos que le miran…/

Dos luces se alzan/ y le animan.

Es un hombre que camina/ por senderos desconocidos/

y no sabe dónde va…/

Busca una Luz en el horizonte/ que le guiará…

C’est un homme qui chemine/par des sentiers inconnus/

et il ne sait pas oú il va;/

il cherche une étoile a l’horizon/ qui le guidera…

Garpal (1990)

A CHOPIN

Suena, suena… tu piano sin descanso

desde el amanecer hasta la puesta de sol,

sin fin, en Fa, en Mi menor

¡en Sol, en sol mayor!

Garpal (2000. En la Real Cartuja de Valldemossa, Mallorca)

AL POETA ANTONIO MACHADO

Como primicia poética  garpaliana del siglo XXI se expone a continuación la poesía dedicada a Antonio Machado Ruiz (1875-1939) tras el 75 aniversario de su muerte.

Poeta ayer, hoy y siempre en nuestra memoria.

Poeta y filósofo trasnochado de inmortal filosofía.

Poeta soñador de caminos de vida y no de gloria.

Poeta enamorado del campo, ríos y serranía.

Poeta que muestra el camino y nada más.

¿ A dónde el camino irá ?

Llegaremos, caminando el camino al andar,

con quien nos acompaña al encuentro del Mar.

Poeta soñador  ¡bendita ilusión!

enséñanos a soñar los caminos de la tarde.

Poeta soñador de rojo fuego en el corazón,

échanos dentro la poética leña que arde.

Poeta que al tronco de la poesía astilla

con el corazón de filósofo trasnochado

para embellecer la árida Castilla

al son de melódicos versos  ¡Machado!

Ian Joseph Garpal, 2016.

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